Centro de Apoyo a la Postproducción: el fortalecimiento de la comunidad audiovisual

 

Un importante ejercicio de inclusión y descentralización, es el que ha fortalecido el Centro de Apoyo a la Postproducción del Imcine (CAPP) desde 2019. 

Hasta la fecha, el CAPP ha generado de forma virtual 11 talleres, una plática magistral y dos cursos. Han participado 460 estudiantes, de los cuales 238 son mujeres y 222 hombres, de todos los estados del país —con más presencia de Ciudad de México, Chiapas, Puebla, Oaxaca, Jalisco— y hasta cinco personas del extranjero  provenientes de Bolivia, Costa Rica, Guatemala, España y Estados Unidos.

Pero más allá de números, lo que el CAPP ha generado durante 2020 se traduce en aprendizaje, cruce de ideas, complicidad, nacimiento de grupos creativos y equipos de trabajo. 

2020, el año de la pandemia, también ha sido el año de fortalecer comunidades de creadores desde el cine y el audiovisual. Y siguen las propuestas para cerrar el año, nos lo contó Daniela Contreras, coordinadora del CAPP.

 

¿Qué es el CAPP?

El Centro de Apoyo a la Postproducción busca que las películas de las comunidades se terminen bien. Por lo común, estos servicios se concentran en la Ciudad de México y son caros. El CAPP permite que las películas se terminen en las mejores condiciones técnicas. Se eligió Chiapas por su nutrida producción independiente, sobre todo de comunidades y realizadores indígenas.

Buscamos colaboración con dependencias del gobierno del estado y encontramos un lugar a cargo de la Secretaría de Igualdad de Género (Seigen) del estado de Chiapas: La Albarrada, un complejo de desarrollo comunitario; ahí había espacio para el centro de postproducción. El centro está pensado para que atienda a creadores de audiovisuales indígenas y afrodescendientes.

 

¿Cómo enfrentó el CAPP este año de pandemia?

El CAPP también funciona como centro de formación de postproducción. Originalmente se pensaba realizar cursos presenciales, aprovechar las instalaciones para dar talleres o cursos. Se hizo un primer taller a finales de 2019 y en febrero de 2020 un primer curso para jóvenes locales. Se planeaban ocho o nueve talleres presenciales más para el año, pero con la pandemia todo se cerró y empezamos a convocar a actividades de manera virtual, a través de internet; en total serán 17 actividades en línea en todo 2020.

 

¿Hubo algún aprendizaje importante para el CAPP con estos talleres virtuales?

Las oportunidades para aprender postproducción son escasas, los cursos que existen suelen ser caros, entonces los participantes estaban contentos. Descubrimos que había una gran demanda a nivel nacional, más grande de lo que pensábamos. Se postularon más de 100 personas por taller; al final participaron 460. De hecho, aunque esperamos regresar a los talleres presenciales cuando sea posible, los talleres en línea seguirán siendo parte de nuestras actividades.

Algo padre es que se generaron grupos, porque se conocieron de todos los estados y los participantes siguen trabajando, siguen con sesiones virtuales para estudiar, hacer análisis de las películas, mandarse textos. Tengo identificados a dos o tres grupos que continúan, algunos se pusieron nombre como «Zurcido», que salió del curso de montaje; a otro del curso de Historia del cine documental se les pidió unos ensayos como trabajo final y hubo una propuesta de hacer una publicación digital. La gente está emocionada con la posibilidad de hacer comunidad, funciona tanto para la descentralización como para la inclusión y empezar a construir de otras formas.

 

 

¿Cómo se puede participar en un taller del CAPP?

Los cursos aceptan a 30 personas por taller. Lanzamos las convocatorias por redes sociales y para participar debes mandar un correo electrónico a vinculación. Tienes que dar tu nombre, edad, lugar de residencia y una carta de motivos donde explicas por qué quieres tomar el taller. La selección no la hacemos nosotros, sino los profesores. Ellos ven el perfil de los postulantes y desde ahí seleccionan.

 

¿Ya existe alguna idea de qué hará el CAPP en 2021?

Los talleres en línea seguirán. No sé sí se podrán mantener tantos participantes, porque la gente ya está volviendo a sus actividades, pero no dudo que seguirán inscribiéndose. Para fines de 2021 nos gustaría, si es posible por la pandemia, tener un programa presencial de dos semanas, que quienes tomaron los talleres durante año puedan aplicar sus conocimientos en un último curso anual. 

 

También se espera que el CAPP consolide sus instalaciones, que contarán con sala de mezcla, sala de grabación de música e Incidentales, sala de corrección de color y sala de edición; además de contar con equipos de sistema de sonido envolvente 5.1 y 7.1 con normativas Dolby y THX.

 

Y los talleres que siguen en 2020…
De octubre a diciembre, el CAPP abrirá convocatoria para cuatro talleres y una clase magistral:

 

 

POSTPRODUCCIÓN PARA PRODUCTORES

Impartido por José Fragoso García

Fechas: 26 y 27 de octubre

Horarios: 10:00 a 14:00 horas

Publicación de convocatoria: 18 de octubre y cierra el 20 de octubre

Cupo: 30 lugares

 

DISEÑO SONORO EN UNA PELÍCULA

Impartido por Odín Acosta

Fechas y horarios:

Lunes 2 y 3 de noviembre, de 10 am a 2 pm.
Miércoles 4 y 5 de noviembre, de 4 pm a 8 pm.
Viernes 6 de noviembre, de 10 am a 2 pm.

Publicación de convocatoria: 26 de octubre y cierra el 29 de octubre

Cupo: 30 lugares

 

CREACIÓN MÚSICAL DE UNA PELÍCULA

Impartido por: Quincas Moreiras

Fechas y horarios: 10 de noviembre de 10:00 a 14:00 horas, 11 y 12 de noviembre de 16:00 a 20:00 horas y 13 de noviembre de 10:00 a 14:00 horas

Publicación de convocatoria: 29 de octubre y cierra el 3 de noviembre

Cupo: 30 lugares

 

Para inscripciones y para solicitar más información, escribe a: vinculacion@imcine.gob.mx