Cine Móvil Toto: Un cine que pedalea la comunidad

 

En el Imcine todavía recuerdan a Diego Alfonso Torres, quien participaba en el proyecto “El cine en tu comunidad”, cuyo propósito era llevar películas a regiones apartadas del país. Después el antiguo coordinador del programa tuvo una idea: dejar atrás la institución, emprender un proyecto semejante y echarlo a andar con bicicletas.

Diego conoció a su actual socio, Roberto Serrano, a finales de 2012. Con él fundó Cine Móvil Toto. El objetivo era llevar cine a comunidades con escasos recursos. Lo estaban planeando cuando se les cruzó el documental Ginger Ninjas. Rodando México (Morkin, 2012) en el que una banda musical genera energía eléctrica con bicicletas. “Dijimos: si estos cuates lo hacen para la música, nosotros podemos hacerlo con el cine”. Y planearon un cine pedaleado, con energía renovable.

Seis años después Cine Móvil Toto ya es una presencia reconocida, incluso apreciada en muchas comunidades. Los ven llegar y ya no son Diego o Roberto: son ‘Los Totos’. La promoción inicia desde la mañana, cuando llegan al jardín, la plaza, o la cancha donde será la función y hacen un perifoneo por las calles. Van por la plaza principal, frente a la iglesia, alrededor del mercado y en los caseríos más apartados. En la tarde montan la pantalla, las bocinas, el sistema de proyección y las bicicletas. Algunos ya los conocen, otros miran con desconcierto. Porque es cierto: por muy alejada que esté la comunidad, todos tienen referentes del cine por la televisión o la piratería. Pero, ¿cine con bicicletas?

“La gente debe pedalear las dos horas o la hora y media de función”, explica Diego, “es gracias al público que se está proyectando la película. Esta parte colaborativa es la que buscamos. Para nosotros hubiera sido fácil llegar con baterías y almacenar energía pero esa no era la idea. La idea era hacernos conscientes del consumo energético que implica tener aparatos prendidos; también que las personas tengan su crédito: ‘esta función se vio gracias a…’. Eso me parece importante y siempre se los digo”.

Instituciones públicas han apoyado al Cine Móvil Toto. Prestan copias, otorgan financiamiento, promueven sus giras. Con las distribuidoras comerciales es más complicado. Éstas preferirían saber cuándo y dónde se proyectará la película, no conciben que el proyecto lo gestione la misma comunidad. “Es complicado definir en qué fecha y en qué momento proyectaremos cierta película”, acepta Diego. “En cada comunidad los ponemos a elegir. Intentamos ofrecer películas que se relacionen con ellos. Esta dinámica los compromete. Si tú elegiste la película, pues quédate”.

La dinámica también genera una promoción directa del cine mexicano contemporáneo. La gente cree que llevarán a Cantinflas o los hermanos Almada. “Hay un prejuicio y un desconocimiento del cine mexicano hasta cierta fecha, pero nosotros llevamos cine que se hizo el año pasado y que ahora está recorriendo festivales;  cine interesante, divertido, con valores familiares y de amistad. Que ellos disfruten del cine mexicano actual es un logro para nosotros y para el cine en general también”.

El reto de Cine Móvil Toto es trascender el apoyo público y hacerse rentables. “No puedes vivir del gobierno para que tu empresa funcione, hemos tratado de involucrar a la iniciativa privada. Ahora tenemos la campaña: ‘Samsung presenta: Cine Móvil Toto iluminando el Pacífico’ y es un ejemplo de iniciativa privada que se suma a nuestros objetivos y nuestros valores”.

Lo ideal, refiere Diego, sería que Cine Móvil Toto tuviera giras todo el año, incluso simultáneas: “en 2018 tuvimos dos giras el mismo año, cuando antes era sólo una, ahora esperamos empezar en julio la siguiente gira. Nos gustaría que varias unidades, en distintos puntos del país, estén dando funciones”.

Mientras se redacta este texto, Cine Móvil Toto visita poblaciones de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y el resto del Pacífico.

Pueden conocer su página de Facebook: https://www.facebook.com/cinemoviltoto/

Pero no podrán conocer su cartelera.

Ya saben: la película la eligen las comunidades. A fin de cuentas estas son las que pedalean.