Ayer maravilla fui, una reflexión sobre la existencialidad y la soledad

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28/10/2017

Ayer maravilla fui, una reflexión sobre la existencialidad y la soledad

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 << Gabriel Mariño dirige su segundo largometraje en el que explora el género fantástico >>

 

Morelia, Mich.- Sin guion y sólo con un relato corto de quince páginas fue como Gabriel Mariño (Un mundo secreto, 2012) inició el rodaje de Ayer maravilla fui, largometraje de ficción con el que explora el género fantástico para hablar sobre la existencialidad y la soledad.

“Desde el principio teníamos ganas de hacer una fábula moderna con elementos fantásticos sobre un personaje que cambiara de cuerpo. Había varias detonantes, por ejemplo, ¿es posible enamorarnos de la esencia de las personas sin importar el físico?”, explica el director.

Tomando como referencia la película estadounidense de ciencia ficción La invasión de los usurpadores de cuerpos (1956), Mariño presenta en su segunda película a un ente que usurpa cuerpos sin tener control de ello. Su soledad se ve enfrentada al conocer a Luisa, a quien intentará comunicarle su amor a través de diferentes rostros y cuerpos hasta que pueda lograr estar con ella a pesar de su condición.

“El elemento fantástico es un dispositivo que te permite hacerte preguntas muy profundas sobre la condición humana y el cine permite plantearlas, sino de forma realista, sí que vaya encontrando un eco hacia tus sentidos y cerebro. Plantear escenarios que no existen para adentrarme a la condición existencia".

“Hay personajes que están en una emergencia existencial”, continúa el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica.

“Al final todos vivimos en nuestro cuerpo que nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Si bien nos acompaña la familia, amigos y pareja al final está uno solo. (Ayer maravilla fui) también es una reflexión sobre la soledad en la ciudad, estar rodeado de gente y sentirse solo.”

La fascinación que tiene el realizador por la Ciudad de México se conjuntó con la premisa de esta cinta que ofrece además un