14/04/2014

Pedro Infante, figura fundamental del cine nacional

 

*Este martes 15 de abril se conmemora el aniversario luctuoso de una de las máximas estrellas que ha dado la cinematografía mexicana

Fuente: IMCINE


Pedro Infante, figura fundamental del cine nacional Imagen

Pedro Infante, figura fundamental del cine nacional

 

*Este martes 15 de abril se conmemora el aniversario luctuoso de una de las máximas estrellas que ha dado la cinematografía mexicana

Sus películas siguen siendo un referente en el cine mexicano pero sobre todo a más de cinco décadas de su deceso sigue presente en la conciencia del pueblo mexicano que lo ha convertido en un ícono nacional.

El 15 de abril de 1957 perdería la vida Pedro Infante en un accidente aéreo en Mérida, Yucatán, hecho que conmocionó a todo el país y lo convertiría en un mito dentro de la cinematografía nacional.

A través del cine, Pedro Infante interpretó lo mismo al mujeriego, que al macho bravío o al hombre fiel y profundamente enamorado, y gracias a su carisma y naturalidad frente a la cámara se pudo robar el corazón del público.

El cantante y actor nació en Mazatlán, Sinaloa, el 18 de noviembre de 1917, sin embargo, se mudaría a muy temprana edad a Guamúchil. Hijo de Delfino Infante García, músico, y María del Refugio Cruz Aranda, costurera; siempre fue apoyado por sus padres para desempeñar el  oficio que siempre había deseado desempeñar, cantar.

Su vocación musical, aprendida de su padre, lo llevaría a integrarse a la Orquesta La Rabia a los dieciséis años, después formaría parte de la Orquesta de don Luis Ibarra y posteriormente lideraría la Orquesta Estrella de Mazatlán.

Para poder cumplir el sueño de convertirse en uno de los grandes representantes de la música ranchera, decide que lo más conveniente es viajar a la Ciudad de México. Tras ser rechazado por la XEW, recibe una invitación por parte de la radiodifusora XEB, quien le brinda la oportunidad de empezar a cimentar su carrera.

Pedro  Infante apareció en más de 60 películas y grabó aproximadamente 310 canciones. Su primera aparición en el celuloide fue en el cortometraje El organillero (1939), de José Benavides Jr.; En un burro tres baturros (1939), también de Benavides, el actor desempeña su segundo papel que aunque pequeño le permitiría trabajar con Carlos Orellana, Sara García y Joaquín Pardavé.

La feria de las flores (1942), sería considerada su primera película de manera profesional. El cineasta Ismael Rodríguez encontraría a su actor fetiche luego de que trabajaran juntos en Mexicanos al grito de guerra (1943).

La colaboración entre el realizador y el intérprete resultó muy fructífera, logrando éxitos como: Los tres García (1946),Vuelven los García (1946), Nosotros los pobres (1947)Ustedes los ricos (1948)Pepe el toro (1952), y Los tres huastecos (1948)entre otros filmes.

Su personaje de Pepe el toro, lo convirtió en una celebridad y en un referente obligado sobre la vida citadina, los barrios de obreros y las nacientes vecindades de la Ciudad de México.

Sobre las olas (1950), también de Ismael Rodríguez, representaría un reto para Infante en donde da vida al compositor Juventino Rosas, sus dotes musicales le ayudaron a engrandecer el personaje y lograr una buena caracterización.

El ídolo de Guamúchi compartiría el foro cinematográfico con Sara Montiel en dos ocasiones en el año de 1951 en las cintas:Necesito dinero y Ahí viene Martín Corona, ambas de Miguel Zacarías.

Emilio Indio Fernández lo elige para participar en Reportaje (1953), personificando a Edmundo Bernal, en este filme también aparecerían Dolores del Río y María Félix.

Infante recibe en 1956 el Ariel que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), por su desempeño como mejor actor en La vida no vale nada, del cineasta Rogelio A. González.

Con Tizoc (1956), película ganadora de un Globo de Oro a mejor película en lengua extranjera, Infante sería reconocido con el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín.

Su última película fue Escuela de rateros, de Rogelio A. González. En 1994 se le reconocería con su propia estrella en el paseo de la fama en Hollywood.

Musicalmente, Pedro Infante haría de un grito su sello distintivo en sus interpretaciones, mismas que fueron acompañadas por grandes conjuntos musicales como el Trío Calaveras, el Mariachi Vargas de Tecalitlán o la Orquesta de Noé Fajardo, entre otros.