14/07/2014

Se inaugurará la exposición fotográfica María Félix, la diva a través de la mirada de Héctor García, en la Cineteca Nacional

 

 *María Félix un icono del cine mexicano

Fuente: IMCINE


Se inaugurará la exposición fotográfica María Félix, la diva a... Imagen

Se inaugurará la exposición fotográfica María Félix, la diva a través de la mirada de Héctor García, en la Cineteca Nacional

 

*María Félix un icono del cine mexicano

En el marco de las actividades para conmemorar el centenario del nacimiento de la gran diva de México, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), en coordinación con el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y la Cineteca Nacional, el próximo miércoles 16 de julio se inaugurará  la exposición María Félix, la  diva a través de la mirada de Héctor García.

Se trata de una selección 45 fotografías en formatos de 60.9 x 50.5 cm y 35.6 x 27.8 cm, captadas por la lente de Héctor García, una de las miradas fundamentales de la gráfica mexicana, quien retrató a los protagonistas de la vida del cine nacional desde la época de oro hasta la década de los 80 para diferentes publicaciones como Cine Mundial, Revista América, Uno más uno y Siempre, entre otras.

Las  fotografías que se podrán apreciar en los vestíbulos de las salas 1, 2 y 3 de la Cineteca Nacional documentan el transitar de María Félix en su vida cotidiana, tanto dentro como fuera del set.

Lo mismo se presentan registros en algunos momentos de su trabajo en las cintas Tizoc: amor indio, La escondida y Flor de Mayo, o bien en algunos momentos de su vida personal dando autógrafos, ofreciendo alguna entrevista…que revelan a un personaje más allá de las cámaras, en el proceso mismo de la construcción de su propio mito.

La exposición cuenta con la curaduría e investigación iconográfica de Gabriela González Reyes y todas las imágenes que se presentan son de la autoría de Héctor García que pertenecen al archivo fotográfico de la Fundación María y Héctor García A.C.

María Félix nació en Álamos, Sonora, el 8 de abril de 1914 e irónicamente murió el mismo día pero del 2002, por ello este año el CONACULTA, a través del IMCINE y la Cineteca Nacional, ha programado diferentes acciones a manera de homenaje, el cual comenzó el pasado mes de abril con la apertura de la librería  especializada en cine y artes escénicas de la Red Educal en la Cineteca Nacional, la cual lleva el nombre de la actriz de cintas como Río escondido, La cucaracha, La diosa arrodillada, Doña Bárbara y El peñón de las ánimas.

Como una forma de recordar la presencia de La Doña en el cine, la 56 edición de la Muestra Internacional de la Cineteca abrió su programación con La diosa arrodillada, película que representa el primer trabajo de María Félix con el destacado director Roberto Gavaldón.

En las cédulas de la exposición, Mayra Rojo explica la transcendencia de la muestra: “El ojo de Héctor García retrata la intimidad de lo que se presume apariencia. Una intimidad exterior que revela el montaje de la maquinaria simbólica. El cine y la fotografía cumplen una función central en la reconstrucción de la memoria e imaginario colectivos de la cultura mexicana. No hay pasado que no tenga marca de nostalgia y tecnología que no la intervenga.

“Los suspiros se reproducen y se crean entrecruzamientos anacrónicos: nostalgia de la mirada que cree en la perfección de esos rostros remasterizados, sin photoshop, sin truco aparente; un pasado que conviene mejor pero que no es menos ficción que la identidad del ‘ser mexicano’.

Al referirse a María Félix,  Mayra Rojo destaca que “a 100 años de su nacimiento y a 12 años de su muerte, María de los Ángeles Félix es parte central de los mitos de mexicanidad que construyó el cine de oro. En el confort de la pantalla de la televisión María se despide de la diva y abraza la voz creíble de la historia. Su vida fue narrada por ella misma, de la ficción del cine pasó a ser verosimilitud de la pantalla chica con el guión de su biografía, materializado en los años noventa por entrevistas televisadas como la de Verónica Castro en 1991 y los cuatro tomos publicados por Clío en 1993.

“Tuvo reporteros preferidos con los que se portaba condescendiente (Jacobo Zabludovsky y Ricardo Rocha) y repetía una y otra vez la invención de su propia historia. ¿Y por qué no? ‘si la vida de una actriz tiene que ser sueño’, así desacreditó las palabras de otros periodistas y escritores. Hasta las últimas consecuencias María jugaba con su reflejo público y, casualidad o no, el mito se vuelve eterno e indiscutible cuando muere el mismo día de su nacimiento”.