The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por un mexicano

"> The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por un mexicano

"> The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por un mexicano

"> The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por un mexicano

">

26/10/2017

The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por un mexicano

The Drawer Boy, puesta en escena llevada al cine por... Imagen

  << El documentalista Arturo Pérez Torres dirige su primer largometraje de ficción >>

 

Morelia, Mich.- Adaptación de una obra clásica canadiense, The Drawer Boy ha sido llevada al cine por el mexicano Arturo Pérez Torres (Las águilas humanas, 2010), realizador que aunque en los últimos años se ha dedicado al cine documental, decidió dirigir su ópera prima de ficción, un drama ambientado en los años 70 sobre la mentira y las apariencias como recursos para aliviar el alma.

Miles, un joven actor de teatro de Toronto, llega al condado de Huron, Ontario, a la casa de Angus y Morgan, dos granjeros solteros. Miles se queda con los dos hombres para reunir historias sobre la vida rural y hacer una obra de teatro sobre ella.

“Esta es una obra de teatro que tiene como 20 años. Es una de las obras más montadas en Canadá y Estados Unidos”, comenta el realizador.

Pérez Torres descubrió la obra hace tres años y lo que más llamó su atención es la existencia de este actor de teatro que básicamente hace una labor de documentalista durante su estancia con los granjeros.

Lo interesante es que este tipo de jóvenes teatreros sí existió en la vida real. En 1979, un grupo de jóvenes actores fueron a las granjas de Ontario para recolectar historias para un proyecto de “teatro documental”.

“Tomaban historias verdaderas y las montabas en teatro. Veinte años más tarde tomo esa experiencia y escribo lo que pudo haber pasado durante ese experiencia.”

La historia cinemática de The Drawer Boy tiene como actores principales a Richard Clarkin, Jakob Ehman y Stu Hughes, gente de teatro con quienes el director planteó una anécdota menos cómica que la original, con una reducción de diálogo importante y con la utilización de cámara en mano y tomas largas.

“Dejé que los actores hicieran escenas largas y con la cámara seguirlos como si estuviéramos haciendo un documental sin saber lo que iban a hacer. Yo me sentí como en un documental.”

Entre los principales retos a los que se enfrentó Arturo Pérez Torres fue crear las atmósferas correctas para sentirse en 1973. Con filtros de esa época, luz natural y nada de efectos digitales, logró mantenerse fiel a esa época.

“Ahora tenemos demasiada tecnología. Por eso la quitamos y usamos lo más básico.”

The Drawer Boy se presentó en el décimo quinto aniversario del Festival Internacional de Cine de Morelia