Crítico y guionista: el cine que hizo Xavier Villaurrutia

El 27 de marzo de 1903 nació Xavier Villaurrutia, el gran poeta mexicano que también hizo teatro y crítica literaria.

Pocos saben que además fue un apasionado del cine. Publicó unas doscientas reseñas, entre 1937 y 1943, en las revistas ‘Hoy’ y ‘Así’. Después las recopiló Miguel Capistrán en el libro ‘Xavier Villaurrutia, crítica cinematográfica’, editado por la UNAM en 1970.

Críticas donde por cierto, no era muy benévolo con el cine mexicano:

“Por lo que toca a la producción nacional, nunca pasé por alto los defectos más evidentes de nuestros filmes. Me proponía con ello enfatizarlos a los ojos de directores y actores. La crítica es una forma de ayudar a ver al espectador, pero también implica un deseo de corregir las fallas de los diversos elementos que entran en juego en la realización de una película. Recuerdo que no perdí ocasión de pedir buenos argumentos para los films mexicanos, y mejor presentación de ellos.”

Pero además Xavier Villaurrutia fue guionista. Empezó en 1935, por invitación de Agustín J. Fink, con la adaptación de la novela de Rafael F. Muñoz que después sería el clásico de Fernando de Fuentes: ‘Vámonos con Pancho Villa’. Sus libretos se distinguieron por su gran habilidad como dialoguista. En ‘El monje blanco’ (Julio Bracho, 1945), por ejemplo, hizo diálogos en verso.

Siguieron unas quince películas, destacan ‘La mulata de Córdoba’ (Fernández Bustamante, 45), ‘La mujer de todos’ (Bracho, 46), pero sobre todo ‘Distinto amanecer’, ese thriller en clave de melodrama que representa el punto más alto de la carrera de Julio Bracho.

Xavier Villaurrutia además fue de los más decisivos promotores de la creación de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Poeta, crítico o guionista, Xavier Villaurrutia es una presencia importante en nuestra cinematografía.