Midnight Family: la vida que ocurre dentro de una ambulancia

 

¿Cómo es Midnight Family, el documental de Luke Lorentzen del que todo mundo está hablando?

Es como una atracción de feria o un simulador, que te mete a una ambulancia y entonces pasan cosas: rebasas otras ambulancias, levantas heridos, recibes (o no) tu pago, das (o no) mordida, alguien necesita un abrazo, un bebé deja de respirar, Josué Ochoa no quiere ir a la escuela.

Antes, la advertencia dimensiona: en una Ciudad de México con nueve millones de personas hay apenas unas 50 ambulancias públicas para dar servicios de primeros auxilios y emergencias.

De ahí que un escuadrón de ambulancias piratas, con paramédicos no certificados, apoya a quienes lo necesitan, pero también los manipula en un ejercicio de sobornos, altos costos, convenios con hospitales privados y demás servicios que operan en la ambigüedad ética y profesional.

En este espacio trabaja la familia Ochoa.

Este espacio muestra el director Luke Lorentzen en Midnight Family.

¿Por qué hacer un documental sobre la familia Ochoa?

Dentro de su ambulancia hay mucha emoción y cada noche hay historias diferentes; era una decisión obvia. Los personajes, las preguntas éticas, la energía, la noche con sus luces: tenía todos los elementos. Me costó meses decidir si iba a dedicarme a esta historia, pero era fácil saber que aquí había una película. Es difícil encontrar un rango tan dinámico de emociones, en los Ochoa hay una intensidad que sólo tenía que grabar y ya tenía la película.

A mí me pareció una comedia negra, aunque me sentía incómodo en ciertas partes sombrías. Hay quien la ve como una denuncia. ¿Tú dónde la sitúas?

Es una película con un rango dinámico. En la inauguración de Ambulante vi que tiene mucho humor. En México la ven con más humor, es muy mexicano buscar y encontrar trozos de humor en momentos fuertes. En Estados Unidos no ríen tanto.

Llama la atención la intimidad que lograste con los Ochoa pero también me hacía pensar en la relación del documentalista con sus personajes, ¿hasta dónde permites que se vuelvan cercanos y hasta dónde son tu material narrativo?

El proceso antes de filmar es conectar con las personas que estoy filmando y tratarlos como si fueran mis amigos, pero al final tengo que guardar un poco de distancia, ver la historia desde un punto de vista que no es el de ellos. Con esta película los momentos más importantes son los más difíciles, porque son cuestiones éticas, cuando la familia está más vulnerable y es importante incluirlo. Siempre es difícil meterte en la vida de alguien con distancia. No es una mirada crítica sino el punto de vista que tendría la gente normal.

¿Cómo funcionaron ellos frente a una cámara que los observaba y estaba constantemente de testigo?

Es un proceso, me tienen que conocer a mí con la cámara y después es como si fuera parte de mi, luego de unas semanas no están pensando en la cámara y el proceso comienza a crecer. Pero me costó semanas conseguir esa intimidad, no llega la primera noche. Con esta película filmé casi ochenta noches y dije: “voy a estar aquí una semana más y ya”. Pero en la última semana grabé el 70% de la película. Cada semana estuve más cerca del corazón de su historia y eso lo hallé en la última semana.

¿Midnight Family influye en este grupo de paramédicos particulares para mejorar sus circunstancias, o al contrario, para visibilizar algún acto de corrupción?

En México están viendo a los Ochoa como parte de un sistema roto; no juzgan a los Ochoa, sino al sistema, al gobierno. El problema no empieza con los Ochoa, ellos son una familia que intenta ayudar, hacen lo que pueden. Pero al final del día es su negocio y tiene que buscar cómo sobrevivir. Temía cómo los criticaría la prensa, pero han estado incluyendo la historia en un problema más amplio y estamos empezando el proceso de mostrar la historia a quienes puedan ayudar a cambiar el sistema.

Muchos piensan que el documental tiene que influir en la realidad, el ejemplo claro es Hasta los dientes. ¿Crees que deba tener ese papel social?

Es una pregunta complicada, he pensado muchísimo en eso. La mayoría de las historias están contando algo importante, vienen con ese poder de hacer un cambio pero no creo que sea la misma cosa. Contar una historia es como si empezaras como una campaña de impacto, la familia de Midnight da la oportunidad de contribuir a esos cambios, pero no hice la película para esto. Hice la película porque la familia Ochoa tiene una vida increíble y quería meterlos a ustedes a ese mundo. Creo que ese es el valor de la historia, pero vamos a intentar usar la película de varias maneras.

¿Por qué crees que la gente está tan fascinada con Midnight Family?

Es un mundo que poca gente conoce y creo que los personajes son la energía de la historia; no hay entrevistas, no hay momentos aburridos. Los estamos metiendo a ustedes dentro de una ambulancia, desde ahí la película es una experiencia. Una experiencia llena de emoción, de energía, de velocidad, tiene sentido verlo y al mismo tiempo estás conociendo una parte súper importante de este país y del mundo.

Midnight Family inauguró la gira Ambulante en la Ciudad de México; se volverá a proyectar el sábado 11 de mayo a las 18 h en la Cineteca Nacional