Pesadillas de dos hermanas: así se filma Celeste, Soledad, de Alex Argüelles

 

Una casona augusta de las que hay en Coyoacán se acondicionó para enfrentar la densa soledad de dos hermanas: la esquizofrenia de una, la evasión de la otra. Celeste Soledad es la película que filma Alex Argüelles. Él y sus actrices, Fernanda Echeverría y Michelle Betancourt, nos contaron qué están haciendo.

“Llevamos cuatro semanas, ahora son los nocturnos”, explica Argüelles, egresado del CUEC, mientras el staff prepara la escena. “Son dos secuencias y una es un sueño. Celeste sueña con sus papás. Habla con ellos y le dicen que le eche un ojo a su hermana; quieren avisarle que hay algo mal con ella, Celeste lo intuye a través de estos sueños”.

Los padres de Soledad y Celeste mueren en un accidente automovilístico, dejan a  las hijas a la deriva. Las reacciones de las hermanas son distintas; mientras Soledad se refugia en la asfixia del hogar, Celeste resuelve su duelo huyendo. Soledad, además, experimenta episodios de esquizofrenia. La tensión entre ambas es la sustancia del drama de Argüelles.

“La idea original provino de mi ex novia”, detalla el director. “Los primeros tratamientos del guion son sobre su vida; un lapso de tres años que perdió a su familia y se quedó sola en casa. Como me interesa la esquizofrenia lo mezclé: era la historia de una chava que mueren sus padres, queda sola en casa y empieza a tener alucinaciones. Después se fue transformando”.

Para encarar el reto de su primer largometraje, Argüelles recurre a dos jóvenes actrices: Fernanda Echeverría hace a Celeste y Michelle Betancour a Soledad. “Fernanda es mi prima y conozco su trabajo desde siempre. En el proceso conocí a Michelle, que entonces estudiaba en el CUT; tiene esta cosa delicada pero al mismo tiempo una presencia fuerte, con ella en mente escribí a Soledad”.

La esquizofrenia, la evasión

Las actrices traen muy puestos a sus personajes: Fernanda Echeverría con casaca militar, minifalda de mezclilla y botas; Michelle con un largo camisón decimonónico parece una angustiada muñeca de porcelana.

“Mi tren es el de la evasión absoluta”, cuenta Fernanda sobre su personaje. “Celeste no es una mala persona pero actúa horrible con su hermana, la abandona al reconocer los cuerpos de sus padres, los asuntos de documentación, me voy y eso haría de mí una mala persona”.

“Soledad es un personaje denso”, contrasta Michelle, “su locura tiene muchas etapas, al principio cosas sutiles y luego va creciendo. Me daba miedo entrarle, leí el guion y me encantaba pero esa noche tuve pesadillas. Después aprendí que tenía a separar los espacios de la ficción y la realidad”.

Ambas coinciden en ver a Alex Argüelles como un director de detalles. “Sabe el objetivo preciso de cada página, cada secuencia o cada escena. Tiene muy claro cómo quiere que se vea y crea un espacio de confianza enorme para que actores y actrices hagamos nuestro trabajo”, describe Fernanda. Y Michelle agrega: “yo le digo que es un actor closetero, porque me está diciendo cómo va a ser la escena y lo disfruta; un día lo dirijo yo.

Los productores de Celeste, Soledad son César Gutiérrez Miranda y Paola Rivera y su productora Diva Films. “Yo quería hacer fotografía pero mis amigos me hicieron entrar en razón, que no me saturara en mi primer largometraje. Le pedí a César que también fotografiara”.

Alex, Michelle y Fernanda se despiden y nos dejan en la oscuridad de la estancia de la casona. Tienen que filmar un par de sueños en las recámaras. ¿Esperamos Celeste Soledad para 2020?

Los dejamos filmando.