‘Ni racaladxe' - Lo que yo quiero’, de Yoari López y Patricia Matus Alonso: retrato de una poeta zapoteca


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19 de octubre, 2026

 

Por: Carlos Ramón Morales

 

Poeta, activista, curandera y líder de su comunidad, Paula Ya destaca por su energía, por la fuerza de su pensamiento y su voz. Es una mujer zapoteca que se ha situado en el centro de su comunidad, y que agrupa a muchas otras mujeres, convencidas de que la poesía es una forma de reconocerse y resistir. Yoari López y Patricia Matus Alonso realizan un retrato emotivo e incluso cómplice sobre Paula. Se trata de Ni racaladxe’ - Lo que yo quiero.

Este cortometraje no sólo habla de Paula: también es la crónica de dos amigas que se lanzan a la aventura del cine, y de un grupo de mujeres entusiastas que las acompañan. Las mujeres cineastas registran a las mujeres poetas: juntas celebran sus identidades, sus arraigos y sus presencias.

Ni racaladxe’ - Lo que yo quiero recibió el apoyo del Estímulo para la creación audiovisual en México y Centroamérica para comunidades indígenas y afrodescendientes (ECAMC), y participa en la sección Cortometraje Mexicano Documental del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia. Yoari y Patricia nos confiaron cómo es retratar a una mujer poeta y, desde ahí, también hacer con la cámara poesía.

 

¿Cómo deciden que Paula debe protagonizar este cortometraje?

Patricia Matus Alonso (PMA): La conocí mientras hacía mi investigación de maestría en el Istmo de Tehuantepec. Entonces estaba entrevistando a chicas de cuerpos diversos y Paula es una chica de cuerpo grande. Aunque el foco de mi investigación era que hablara sobre su experiencia de la gordura, me enamoró que fuera una activista muy joven, que trabajaba con niñas en la comunidad.

Paula es poeta en la comunidad Álvaro Obregón, con una manera muy especial de expresarse, no solo a través de la poesía como actividad formal, también en su forma de platicar. Ella casi siempre habla en zapoteco y esa forma de pensar desde su lengua madre le da cierta poesía a sus narraciones.

Por eso decidimos que ella era una persona con la que quisimos trabajar.

 

Cuando Nicolás Echevarría hizo su documental de María Sabina en 1979, decía que hubiera querido registrarla más joven, en plenitud de sus saberes. Ustedes retratan a una mujer en sus primeros tiempos de influencia. Paula de repente defiende el territorio, o escribe poemas, o es líder de su grupo. Quizá en una década podría dar muestras más plenas de sus capacidades. ¿Cómo describirían a la Paula que retratan en Ni racaladxe’?

Yoari López (YL): Tomamos como referencia películas como La vocera de Luciana Kaplan, y desde nuestra admiración sentíamos necesario mostrar la diversidad del cuerpo, la presencia y la juventud de alguien como Paula. Es un momento importante: la amenaza a la laguna, que la hizo consciente de la defensa de su comunidad, sucedió cuando tenía dieciseis años; era más joven y esto la marcó.

En la juventud forjamos los ideales que nos hacen abrazar ciertas cosas, la vida de en Paula su madre era importante, y también estar acompañada por otras mujeres. No era una heroína solitaria; era Paula abrazada por su madre o por sus amigas. En el rodaje encontramos que Paula es quien es gracias a los vínculos que la sostiene.

 

¿Cómo fue la relación de Paula con las documentalistas que la registraban?

YL: Desde el inicio hubo muy buena comunicación, lo bonito es que fuimos amigas planeando hacer una película y ella también estuvo involucrada.

Paula antes había trabajado en otros cortometrajes de la región, conocía el proceso y le gustaba la idea. Paty hizo la investigación y yo traía las ideas cinematográficas.

Queríamos poner en escena a Paula con un lenguaje poético. Desde el principio tuvimos esa comunicación. Íbamos detrás de ella analizando cómo se relaciona con su entorno, que son sus amigas y su núcleo familiar.

 

¿Cómo se integran las mujeres que rodean a Paula en la historia?

PMA: Nuestra intención nunca fue hacer la historia de una mujer como excepción y que por eso su historia merece ser contada. Quisimos rescatar la belleza de la vida de una mujer, que en este caso fue Paula, pero pudo haber sido cualquier otra que está rodeada de relaciones, de animalitos y de ternura.

Paula y sus amigas están en su juventud, viven en su comunidad y escriben poesía, tienen una relación íntima con su entorno, son activistas y bromean; son complejas.

Al inicio queríamos hacer una fiesta en Juchitán, luego nos pareció linda una reunión entre amigas, verlas hacer adornos y preparar botanas. Por otro lado, también nos interesó la relación de Paula con su mamá, una mujer curandera y sanadora. La relación con ella es central en los contextos de Oaxaca. Nos interesó traer eso a la pantalla.


En Ni racaladxe’ hay un espejo: frente a la cámara, Paula rodeada de sus amigas; pero detrás también hay otro grupo de mujeres, las que hacen la película. ¿Cómo se constituyó este crew de mujeres que hicieron este cortometraje?

YL: Nosotras buscábamos mostrar que en las comunidades y los pueblos las mujeres también están haciendo arte. En este universo de Álvaro Obregón, sabíamos que debíamos trabajar con gente de la comunidad, y que pudiera entender las dinámicas para el rodaje, porque hace muchísimo calor y se trata de adaptarse.

La sonidista Gabriela Espinosa es de Ixtepec, ella ya había grabado en la zona, y sabíamos que las productoras en línea también tenían que entender las dinámicas comunitarias. Teníamos el estímulo del ECAMC, que nos servía para alimentar al equipo, aunque era una equipa muy pequeña, en realidad solo íbamos Paty y yo.  

Éramos puras mujeres porque teníamos el plan de grabar escenas de Paula bañándose, cambiándose en su habitación, estar sentadas en su cama y compartir espacios íntimos; creíamos que era necesario generar ese ambiente.

PMA: Las integrantes del equipo nos asumimos creativas, apostamos por el riesgo y las búsquedas. Las mujeres tenemos una forma distinta de trabajar: no buscamos una jerarquía donde no se permite el error, todo el tiempo buscamos el aprendizaje de rebobinar, planificar, hablar y ver qué sale.

El hecho de haber sido una equipa de puras mujeres nos permitió situarnos con cierto pensamiento comunitario y feminista, nos permite explorar desde otro lugar y aprender entre todas.

 

¿Cómo vivieron la experiencia de la codirección?

PMA: Yoari y yo asumimos esta figura como algo natural, que desobedece las estructuras del cine normativo. Buscábamos que nuestra equipa pudiera sentirse cómoda en el proceso de crear, respetar a Paula y su diversidad, que no se generara ninguna mirada de poder, que fuéramos lo más cercanas posibles.

Así fue durante el rodaje y después, durante la edición, establecimos procesos creativos previos. Fue fácil decidir desde la honestidad sobre lo que queríamos mostrar.

 

Ni racaladxe’ fue filmada con el apoyo del ECAMC. No solamente es un estímulo económico, sus residencias también implican aprendizajes e intercambios con otros proyectos. ¿Cómo vivieron esta experiencia?

YL:  Recibimos estímulos en dos ocasiones. La primera en 2021, para producción. La segunda vez lo recibimos para postproducción, en 2025. Vivimos dos veces la experiencia del ECAMC y eso nos hizo sentir acompañadas.

La primera residencia fue en San Cristóbal y se trataba de conocer otras experiencias, proyectos que se estaban gestando. Ahora me parece que ya está más fortalecida la comunidad de cine cinematográfica de los pueblos originarios.

Ahí encontramos la fortaleza para decir que estamos contando nuestra historia desde nuestras miradas, que nuestro cine es valioso y que nuestra experiencia cuenta, porque estamos siguiendo un camino que estaba atrasado.

 

Están por estrenar Ni racaladxe’ en el Festival de cine de Morelia para presentar su cortometraje. ¿Qué expectativas tienen de este gran estreno?

PMA: Estamos muy felices de que nos haya abierto estas puertas para estrenar. Podemos validar nuestro proceso creativo, nuestra apuesta por el riesgo, la colaboración, el error confiando en nuestra intuición.

Esta oportunidad es la culminación de este proceso, decir que encontró su espacio y su público. Estamos ansiosas de la conversación que se va a generar.

YL: Nos esforzamos en tener la calidad para presentarse en un festival; y el festival de Morelia es una ventana del cine mexicano. Es un cine que se está haciendo en las comunidades, en este caso, el cine zapoteca, y merecemos ese espacio. A veces en los festivales solo nos ponen en una categoría, pero me gusta la diversidad que podemos mostrar, nos entusiasma y queremos que se abra la conversación.

 

Ni racaladxe’ - Lo que yo quiero (México, 2026). Dirección y guion: Yoari López y Patricia Matus Alonso. Producción: Yoari López.  Cinefotografía: Ariadna Hernández Paz. Sonido: Gabriela Espinoza. Diseño sonoro: Lena Esquenazi. Compañía productora: Duermevela Audiovisual, con el apoyo del ECAMC. Participan: Ana Paula López, María López Antonio, María Isidra López Pineda, Lucia López Pineda, Dulce Adoración Celaya Martínez, Irma Pineda, Aurora Cobón Cortés, Diana Angelina Zamora Martínez.  Locación: Alvaro Obregón, Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.

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