'OK, está bien' de Gabriela Ivette Sandoval: el 'Manhattan' chilango

OK, está bien es la ópera prima de Gabriela Ivette Sandoval, en elegante blanco y negro y con Gershwin de fondo, con guión del cómico y standupero Roberto Andrade, el Tío Rober que ha surgido con fuerza en la nueva ola de la comedia mexicana.

OK, está bien es una muestra punzante de cine independiente, que apuesta por un comedia tan fresca como incómoda, que invite a las carcajadas y también las congele.

 


¿Cómo llegó esta historia contigo?
Tengo muchos años de conocer a Roberto. Él escribió el guión en 2009 y con él ganó el apoyo de reescritura de Imcine, yo estaba entrando a la escuela de cine. Soy egresada del CUEC y Roberto del CCC. Pensé que no tardaría tanto en levantarla porque es un proyecto con espíritu independiente: casi una sola locación, pocos personajes. Estaba pensada con poquitos recursos pero no pasó. Cuando terminé la carrera y empecé a ganar premios, junté ese dinero y le pedí que me dejara dirigirla. Le dije que si no lo hacíamos ahora no la podría interpretar después porque no daría la finta de que iba a cumplir treinta años.

Es una historia masculina, un guionista treintón y sus amores, sus envidias, pero lo dirige una mujer. Me parece audaz tomar un guión de hombres y que la puesta en escena sea desde tu mirada. ¿Qué hay de esta transferencia?
Cuando me aventé a dirigirlo no tenía presente que podría ser una sensibilidad masculina. Me atrapó más el dilema de quienes se dedican al quehacer artístico: los bloqueos, que uno quiere hacer algo pero no lo hace. Creo que fue un acierto dirigirla porque intenté equilibrar esa parte, hubo escenas que tuvimos que sacar en edición porque nos dábamos cuenta que nos pasábamos de la raya, sabía frenar un personaje que evidentemente no es ejemplo de nada, pero no había nada que me hiciera ruido o que dijera, este texto es muy machista.

¿Cómo escogieron el casting?
Hicimos una sola convocatoria y hasta que juntamos a los cuatro: Ángel Alvarado que interpreta a Ramiro, Isabella Argudín que interpreta a Mariali , además de Gabriela de Corzo y Roberto le vi sentido, tenían mucha química. Eran chicos que se dedicaban a estudiar actuación, podían tener ensayos tres o cuatro veces a la semana. Así nos fuimos poquito más de un mes y creo que fue la diferencia: lo que más cuidamos fueron las actuaciones.

¿Qué te daba Tlatelolco para elegirla como locación?
Vivo en el edificio Chihuahua de Tlatelolco, de hecho el departamento es donde yo vivo. El guion estaba desarrollado en Tacuba, donde creció Roberto. El Tlatelolco que yo quise retratar lo veía bonito: el parque, los niños salen a jugar a la plaza, la gente mayor, los cafecitos, es un Tlatelolco más estilizado que por ejemplo en Temporada de patos que es más decadente, con grafitis y desangelado, no como yo lo veía, con pajaritos, fuentes y todo eso.

Además haces la película en blanco y negro y hasta añades música de Gershwin, es como jugar al Manhattan chilango…
El blanco y negro servía para hacer homenaje al Manhattan de Woody Allen porque la temática se relaciona con la película, además se habla mucho de cine clásico, de Billy Wilder, Frank Capra, iba en tenor con eso. No sé si le recomendaría a alguien que haga su ópera prima en blanco y negro, es difícil de comercializar, pero a mí me gustó así. Si tuviera la opción de volverla a color no lo haría porque me gusta mucho cómo se ve.

¿Qué te significó dirigir a Tío Rober que se ha estado volviendo una persona reconocible? 
A Roberto lo metía en todos mis ejercicios del CUEC y siempre trabajamos muy bien. Hay una sensibilidad parecida, nos gustan las mismas películas, leemos los mismos libros. A mí siempre me hace reír mucho y casi todas las cosas que hago son comedia. Él dice que es un actor limitado, que no tiene un margen amplio, para mí sí es el mejor actor y puede interpretar lo que sea. Grabamos la película en 2017, lo del stand up no era tan fuerte en ese momento. Después sí subió un montón su carrera de standupero.

Me pareció fuerte la escena frente al espejo, ¿están conscientes de que la película va a incomodar y quizá sea políticamente incorrecta?
Cuando grabamos el #MeToo apenas arrancaba. Estamos conscientes que en algún momento se deja la comedia y que la intención es incomodar y que la audiencia compartiera esa incomodidad. No creo que haya espectadores que vean al personaje como un ejemplo a seguir, pero sí se requiere un poquito de criterio para darse cuenta de eso. Pero creo que eso es un poquito la tarea de los cineastas: no hacer personajes planos, hacerlo ambiguo, que tengan sus grises. El personaje es súper amoral pero son el tipo de personajes que me gustan en la ficción.

¿Qué te significa que tu ópera prima se presente en Guadalajara?
OK, está bien… estuvo en la sección Construye Cine de Guadalajara en 2018, cuando íbamos a arrancar la post, ahí tuvo unos premios, pudo dar su recorrido como work in progress en mercados como el Marché du Film de Cannes o Ventana Sur. Se siente lindo regresar al primer festival que nos dio la oportunidad de mostrar un corte y hablar con distribuidores, es padre estrenar en ese festival que desde el inicio vio potencial en la película.


OK, está bien (México, 2020). Directora: Gabriela Ivette Sandova. Productora: Angélica Ramírez Carreón. Fotografía: Carlos Arriaga. Guión: Roberto Andrade. Edición Carlos Silva Vallejo. Sonido Directo: Ana Robledo Balvanera. Diseño Sonoro: Daniel Rojo Solís. Música Original: Bros Brothers. Con Roberto Andrade (Tïo Rober), Gabriela De Corzo, Ángel Alvarado e Isabella Argudin. Locaciones en Tlatelolco, Ciudad de México.