‘Los sueños que compartimos’, de Valentina Leduc: historias de esperanza para el futuro
7 de septiembre, 2026
Por Carlos Ramón Morales
Este documental inicia en 2050, cuando en los bosques de Galicia se ha exterminado al eucalipto depredador; cuando los bosques alemanes se recuperan aun a pesar de la voracidad de las empresas mineras; cuando las comunidades poblanas cierran pozos que los dejaban sin agua: las utopías inician cuando los zapatistas cruzan el Atlántico y comparten sus sueños con el mundo.
Los sueños que compartimos, ópera prima de Valentina Leduc, cuenta las historias de tres proyectos de organización comunitaria que se desarrollan en los bosques de Froxan, Galicia (España); Lûtzerath (Alemania) y Juan C. Bonilla, municipio de Puebla (México), entrelazados por el viaje inspirador de las brigadas zapatistas.
Contra la retórica del miedo y la parálisis, Los sueños que compartimos apuesta por una ética de saber mirar y empatizar con los muchos otros de nuestro planeta.
Después de haber participado en festivales como Ambulante, Los sueños que compartimos tendrá su estreno a partir del 10 de septiembre de 2025. Charlamos con la directora Valentina Leduc, con su cinefotógrafo Juan Carlos Rulfo, sobre este ejercicio de registrar con la cámara la esperanza.
Un viaje para la esperanza
Llevaba un rato con la necesidad de buscar historias esperanzadoras. Estaba harta de este discurso de que todo se arruinó y no hay nada que hacer. Entonces supe que iban a viajar los zapatistas a Europa. Nos comunicamos con ellos y hubo apertura para que participáramos. Hicimos el primer viaje con pocos recursos; después nos apoyó Eficine Producción. Fue una producción guerrillera: tres años de rodaje, de seguir los procesos de cada colectivo. El último rodaje fue en el 30 aniversario zapatista, en enero del 24.
Tres movimientos comparten sus sueños
Me pareció súper cinematográfica la historia alemana, sobre unos jóvenes que están viviendo en los árboles para defenderlos, como El barón rampante de Italo Calvino. Y me pareció importante denunciar que esta mina de carbón. la más grande de Europa, ha desplazado a 400 pueblos y destruyó el 90% del bosque más antiguo de Alemania. El Partido Verde de Alemania rompió los Acuerdos de París e hizo este desalojo. Es una historia tremenda para entender cómo los Estados se están sometiendo a las grandes empresas internacionales; y ni las comunidades, ni las historias de la gente están importando.
En Galicia, los sembradíos de eucalipto han destruido sus bosques, y las familias salen con su sierra a quitarlos. Este movimiento ha restaurado bosques enteros. Y en Puebla, cuando estábamos filmando uno de los aniversarios de la lucha de Samir Flores, supimos que la comunidad de Santa María Zacatepec, en Juan C. Bonilla, Puebla, cerró la empresa Bonafont y me pareció impresionante. Los visitamos, vimos cómo tomaron las instalaciones y cerraron los pozos.
Con estos tres movimientos creamos relaciones de amistad y confianza.
El zapatismo como articulador de las historias
En su gira por Europa los zapatistas vincularon movimientos, decían que debemos concentrarnos en lo que nos hace iguales. Si nos ponemos a ver qué nos hace diferentes, cada quien seguirá aislado, con sus cosas.
Mucha gente los tiene como ejemplo, porque llevan treinta años de autonomía. Impresiona lo que han logrado en sus comunidades en términos de salud, de educación, de volverse dueños de sus vidas y sus decisiones. Son un ejemplo para estos movimientos, es lo que a su manera están buscando lograr.
Una editora dirige su ópera prima
Me enfrenté a la realización desde la edición, que es una gran escuela para todos los departamentos, donde se concentra el trabajo de todo mundo y se puede aprender mucho de la narrativa. Todo el tiempo pienso en cómo articular el montaje. También aprendí mucho de trabajar con Juan [Carlos Rulfo]. Hemos hecho muchas películas juntos, yo como editora y Juan como fotógrafo. Conozco la mirada de Juan cuadro por cuadro.
Todos los rodajes, tanto en México como en Europa, los hicimos Juan y yo; ´él con la cámara, yo con el sonido. A veces, en una manifestación, yo debía encontrarme con alguien para grabar el siguiente espacio y le pedía a Juan que se clavara en las tomas; me ayudaba tantito en la dirección porque yo tenía que producir lo que venía. Cuando llegábamos a un lugar con corriente eléctrica yo descargaba y organizaba el material. En la edición final del rodaje me asesoraron colegas como Martha Uc y Lucrecia Gutiérrez. Para mí fueron muy importantes sus puntos de vista.
Es una película colectiva, con aportación de todos. También hubo relación con los colectivos: ellos vieron el corte final, porque para mí era importante que estuvieran de acuerdo con lo que contábamos de sus movimientos.
Juan Carlos Rulfo: narrar desde la cámara
Con Valentina tenemos 30 años de hacer cine juntos. Cuando hacía En el hoyo, nuestra primera colaboración, no me había caído el veinte de que la editora me dijera: “A este personaje hay que darle más presencia”. Entonces lo veo y, desde el punto de vista de edición, tiene que ver con un lenguaje cinematográfico, no nada más con la fotografía.
Con Valentina dirigiendo trato de dar el seguimiento dramático de lo que dicen los personajes, a partir de sus preguntas. Ahí es donde la fotografía deja de ser fotografía y se vuelve narrativa. Tienes que hacer plano abierto, luego haces tu detalle y esa multiplicidad de detalles cuenta una secuencia, esa es la cinematografía.
Los sueños que compartimos como ética comunitaria
Estos grupos recuperan valores fundamentales de convivencia que hemos perdido. Los alemanes, por ejemplo, en sus asambleas se plantean el racismo que tienen integrados dentro de sí mismos, o el machismo o el patriarcado, se revisan a nivel individual para derribar esto que forma parte de nuestra educación.
Y ellos están en este proceso: los gallegos, los alemanes y en Puebla, hay todo un proceso de llevar esto a nivel práctico. Si eso está en la película es porque eso es parte de ellos.
Los sueños que compartimos: compartir la esperanza
La ética del documental es moverse hacia terrenos donde también convocas a la gente a que se mueva. A mí me parece importante visibilizar la crisis, pero si no trabajamos la posibilidad de salir de la crisis estamos abonando a la narrativa de la parálisis. Urge salir de la parálisis y el terror, que no hay futuro ni esperanza.
Vamos a denunciar, pero también hay que proponer. El cine tiene un alcance masivo, toca corazones y pensamientos. Me parece una gran responsabilidad contar estas historias, donde las organizaciones logran avances sustanciales en lo que buscan.
Abrir futuro, plantear futuro, de eso se trata. La esperanza está ubicada en el futuro. A mí me parece una responsabilidad como documentalista.
Los sueños que compartimos (México, 2025). Dirección: Valentina Leduc Navarro. Producción: Alejandro Springall del Villar, Bertha Navarro Solares, Carolina Coppel Urrea, Eduardo Díaz Casanova. Película realizada con el estímulo fiscal del artículo 189 de la LISR (EFICINE Producción). Guion: Valentina Leduc Navarro. Fotografía: Juan Carlos Rulfo. Edición: Valentina Leduc Navarro, Martha Uc. Sonido:Valentina Leduc Navarro, Juan Carlos Rulfo. Música: Leo Heiblum, Natalia Pérez Turner. Locaciones: Juan C. Bonilla, Zacatepec; Calpan, Puebla (México); Froxan, Galicia (España); Hambach, Lûtzerath, Colonia (Alemania).