'Cosas imposibles' de Ernesto Contreras y las amistades que te hacen crecer

Los personajes de Ernesto Contreras no se relacionan de manera convencional. Frenan el enamoramiento, como en Párpados azules; recuperan vínculos antiguos y secretos que configuran la creación del lenguaje como en Sueño en otro idioma; se atreven y arrepienten del adulterio como en Las oscuras primaveras.

Su más reciente película, Cosas imposibles no es la excepción. Y un adolescente sin oficio ni beneficio, y una mujer de la tercera edad que parece haber perdido los mejores años de su vida, crean un vínculo que parecería insólita: encuentran en su relación amistosa la posibilidad de imaginar otra forma de afectos, de destinos y crecimientos.

 

Platicamos con él sobre esta, su nueva, luminosa película.

 

 

Cosas imposibles es guión de Fanie Soto, con él ganó el premio Matilde Landeta ¿como llegas a este guión y qué te interesa de él para filmarlo?


Durante mi periodo como presidente de la Academia Mexicana de Ciencias Cinematográficas me invitan a la premiación de la edición trece del concurso Matilde Landeta para guionistas y adaptadoras. El jurado habla del primer lugar y me encanta lo que dicen, ese día conozco a Fanie, guionista talentosísima de Guadalajara. Me cuenta que este guión no piensa dirigirlo, le dije que me interesaba leer la historia. Sentí que quería verla en pantalla y conocer a los personajes. Empezamos a hablar con los productores, vimos de qué forma podíamos levantar el proyecto y ese fue el origen de este viaje.

 

Sueles trabajar con tu hermano Carlos en los guiones, debe ser la primera vez que colaboras con alguien externo, ¿cómo fue la experiencia?


Trabajamos con un equipo pequeño: Alex Zuno, amigo muy querido y también director, mi asistente Omar Álvarez y Fanie. Comencé a leer el guión, a discutirlo, a apuntar aquello que todavía tenía la necesidad de ser más fuerte, más cinematográfico. Fue un mes de reuniones todas las tardes, hasta que llegamos a un tratamiento listo para los siguientes pasos. Fue un encuentro creativo padrísimo. Espero y estoy seguro que Cosas Imposibles no será lo único que hagamos con Fanie.

Veo el tráiler y pienso que tus protagonistas van a tener un asunto romántico, pero no es así. Es una película sobre una amistad inusual, cómo se relaciona esta mujer de edad con este muchacho, aquí empieza lo interesante de tu historia.


Cosas imposibles tiene que ver con este encuentro inesperado, esta amistad impensable, fue lo que me encanto de la historia, la posibilidad de recordar la solidaridad, la generosidad, cómo un pequeño acto de bondad cambia las circunstancias y hace posible esta amistad. También creo interesante la posibilidad amorosa, hay algo por ahí que como espectador es inevitable que sospechemos. No sería imposible ni impensable, cuántas relaciones con diferencias de edades importantes son factibles y quién dice qué es normal y qué no, pero esa sería otra historia.

 

Tus películas siempre tienen contención, nunca acaba de estallar algo y aquí vuelve a repetirse, donde estaríamos buscando violencia sórdida la evitas, ¿cómo concibes tus películas para estar en este límite?.


Tiene que ver con el tono, la forma que me gusta contar las historias, esos universos en los que una mujer de más de 60 años puede ser la protagonista en nuestra película y llevarnos por ese viaje que tiene que ver con su mente, con su soledad, con su incapacidad para abrirse al mundo que la rodea. Para mí es importante esa contención, no por censura sino por lo que necesita la historia para ser contada. Tiene que ver la puesta en cámara, la dirección de actores, el trabajo del fotógrafo, de la directora de arte, la música, el diseño sonoro.

En este caso también tiene que ver el humor, me interesaba mucho que fuera luminosa, esperanzadora, tener una película que te abraza y te cuenta de otra forma cosas muy duras. Quizá tiene que ver con lo que yo estoy viviendo como adulto y lo que tengo ganas de compartir. Estoy seguro de que va a conectar con mucha gente.

 

Pensaba en Párpados Azules o Sueño en otro idioma, no les das la oportunidad a tus protagonistas de consumar sus deseos. Esta película es más optimista. ¿Tiene que ver con cómo va madurando el creador? ¿Cómo se vive este cambio de perspectiva entre, por ejemplo, el pesimismo de Párpados Azules y Cosas imposibles?


Tiene que ver con los temas que vas encontrando, con tus intereses del momento. Estoy desarrollando dos proyectos que son parte de otros géneros, otras texturas, otros colores. Lo que más me gusta como director es esa oportunidad de sorprenderme con los proyectos que decido hacer, con las historias que voy encontrando o con los que se me va ocurriendo. Sería aburrido estar en la misma textura; en este caso fue la soledad pero en la siguiente puede ser la violencia, es como decir: «Qué interesante será despertar mañana con la historia que sigue’».

De tu casting destaca Nora Velázquez. La había visto en tele, algunos papeles secundarios en otras películas, aquí la pones al centro de tu historia, ¿qué me puedes platicar de ella?


Parte de mi ritual a la hora de preparar un proyecto es jamás ponerle rostro a los personajes. Creo mucho en el casting, siempre he trabajado con Isabel Cortázar y conocemos nuestros códigos, no hablo de tipos porque no me interesa eso, son presencias. De pronto apareció Nora, yo la había visto en televisión con sus personajes característicos, la había visto en La calle de la amargura de Arturo Ripstein, donde hace un trabajo espléndido, y su idea de Matilde me llamó la atención, su fragilidad y sobre todo su apertura para convertirse en algo que no es.


Paralelamente estaba viendo a los jóvenes para encontrar a Miguel, Benny Emmanuel había hecho un beat en Las oscuras primaveras y hemos trabajado en alguna otra cosa, me pareció un contraste interesante Nora y Benny. Después apareció Salvador Garcini, Luisa Huertas y se fue formando esta constelación.  Previo al rodaje no es tanto ensayos sino mesas de discusión, de diálogo, exploración de los pasados de los personajes, hasta quedar claros de cómo son, cómo hablan, cómo caminan, cómo se comportan. Es un trabajo intenso, largo y muy concentrado antes de llegar a la filmación.

 

Me gusta el uso de los colores. La unidad habitacional violeta, un mariachi verde, las pastillas homeopáticas, algunos vestidos de Matilde. ¿Había alguna intención específica en estos colores o simplemente fue ocurriendo?


Cuando comenzamos a ver locaciones nuestra necesidad era que el edificio donde vivía Matilde diera directamente a la cancha de básquetbol. Cuando el scouting me presentó esta unidad habitacional, con esos colores tan peculiares, morados, verdes y demás, algo me hace eco. Es un sitio en Iztacalco muy cuidado, enorme; esta zona en particular, la Unidad Aguamiel, me encantó, estaba la cancha, había árboles, tiene una la iglesia enfrente con motivos japoneses y tiene por campanario una pagoda.


A partir de eso fue acoplándose el diseño de arte, el criterio de locaciones, el diseño de vestuario, los props; fue el eje rector para crear esta paleta de color y texturas, perfecto para lo que la historia contaba. Pudo haber sido sórdido y gris pero no era el caso, lo queríamos más luminoso y esperanzador, con una estética muy particular.

 

 

¿Cómo manejas que ya eres de estos directores que esperamos sus películas y te seguimos muy de cerca? ¿No hay presión?


Yo apelo mucho a la intuición. Para llegar a Cosas imposibles pasé por muchas ideas, muchas historias, muchas películas posibles, y de pronto es esta, porque me conecta con esto o aquello, con los personajes y demás.
La presión creo que depende del reto que decido ponerme como director, confío mucho en la honestidad y en hacerlo de manera orgánica, que no sea artificial ni forzado. Es lo que voy sintiendo y confío mucho en eso, que el trabajo sea de corazón. Habló por mí, pero hablo por el equipo también, que de alguna forma nos movemos así. Prefiero seguir creyendo en mi intuición, lo que las tripas me dictan. Vamos a ver qué pasa en el futuro, tengo más proyectos, siempre con todo el rigor y todo el corazón puestos ahí.

Cosas imposibles estrena el 17 de junio en salas de cines comerciales (Cinépolis y Cinemex) de todo el país.

 

 

 

 

Cosas imposibles (México, 2021). 

Dirección: Ernesto Contreras. Producción: Mónica Lozano, Luis Albores, Érika Ávila, Eamon O’Farrill. Guion: Fanie Soto. Cinefotografía: César Gutiérrez. Dirección de arte: Diana Saade. Diseño sonoro: Enrique Greiner. Edición: Jorge Macaya. Reparto: Nora Velázquez, Benny Emmanuel, Salvador Garcini, Luisa Huertas. Música original Andrés Sánchez Maher, Gus Reyes. Productoras Alebrije Cine y Video, Agencia SHA, Jorge Molina Merino, Estudios Churubusco Aztec1a