‘El hijo de su padre’ de Aarón Fernández: predicamentos del padre presente


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4 de febrero, 2026

 

Por Carlos Ramón Morales

 

A Nico se le complica decir cómo nació. Daniel, su padre, le ha explicado que es hijo de la Madre Tierra, y que él tiene la misión de cuidarlo. Daniel es padre soltero por convicción propia, y porque desde esta paternidad intenta compensar vacíos y culpas heredados de su propio padre. Este pasado regresa cuando su madre, Esther, quiere vender la casa familiar. Desde ahí se conmueven y se ponen a prueba los cimientos de su vocación como padre. 

El hijo de su padre, película de Aarón Fernández, revisa formas de familia que trascienden la norma, a la vez que merodea los misterios de cómo se han criado y creado los vínculos entre padres e hijos. Estudio de masculinidades, retrato de hogares que buscan consolidarse como refugios, El hijo de su padre cuenta con un elenco importante, que encabezan Daniel Damuzi y Samuel Pérez, y a quienes acompañan Florencia Ríos, Zaide Silvia Gutiérrez, Ana Sofía Gatica y Antonio de la Vega. 

El hijo de su padre tendrá su estreno el 5 de febrero, en salas del circuito cultural mexicano. Platicamos con su director, Aarón Fernández. 

 

En un contexto donde abundan relatos sobre maternidades, tú pones en el centro a un padre soltero, que quiere serlo por deseo propio. ¿Cómo surge esta historia?

La idea vino por un amigo actor de mi primera película. Muy joven me dijo que quería hacerse una vasectomía, porque no pensaba ser papá. Años después me entero que iba a ser padre soltero. Ese giro me pareció fascinante: ver a un hombre asumir un embarazo accidental, me resultó singular. Cuando platicamos, me dijo que no conocía a su padre biológico y había sido criado por su padrastro. Tal vez por eso decidió no repetir el modelo y hacerse cargo.

Ahí empecé a escribir el guion. Con el tiempo, el tema de la paternidad se volvió más actual, ligado a las nuevas masculinidades y a la idea de la paternidad responsable. La reflexión sobre el cuidado de los hijos, la herencia que les dejamos, los errores que repetimos y la fantasía de ser el padre o la madre ideal, dieron forma a El hijo de su padre.

 

El hijo de su padre aborda la paternidad, pero no de forma idealizada. Hay símbolos inquietantes, como el Saturno devorando a su hijo de Goya, que dialoga con las responsabilidades de Gabriel. ¿Qué querías explorar desde este símbolo?

Saturno aparece en la película por dos razones. Primero, como referencia visual y simbólica, esa imagen brutal que conocemos por Goya o Rubens, y que representa el paso del tiempo y la sustitución de los padres por los hijos. Segundo, porque conecta con la historia de Gabriel: la culpa por el accidente en el que muere su padre y la idea de que ese padre regresa para vengarse, llevándose a su hijo.

Saturno también encarna una figura melancólica, que se refleja en Gabriel cuando reaparece la memoria de su padre con la posible venta de la casa familiar, lo último que le queda de él. Esa herida lo sacude y lo devuelve a un dolor que creía superado.

No quise retratar una paternidad idílica. Gabriel es un padre responsable y cariñoso, pero también carga con tensiones emocionales que a veces lo desbordan. No maltrata a su hijo, pero como muchos padres y madres, se desahoga en momentos de presión. Eso casi no se muestra en el cine, y yo quería mostrar la paternidad en su complejidad real.


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Aunque el eje de la película es la paternidad en solitario, también propone una galería interesante de personajes femeninos. La madre Esther, la hermana Raquel y la novia Lucero, son mujeres dinámicas, que toman decisiones drásticas y avanzan; mientras los hombres parecen más contenidos. ¿Buscabas a propósito invertir esos roles y dialogar con el momento que estamos viviendo?

Existen hombres que se encargan del cuidado de los hijos, ya sea solos o en pareja, cada vez es más común. Estamos en pleno siglo XXI y hoy en día, los hombres que no participan en ese cuidado son vistos con aspereza; las mujeres no lo aceptan y creo que esa es la tendencia. También, ellas trabajan más y muchas veces son el principal ingreso en los hogares, lo que genera un cambio muy interesante.

Eso marca el signo de los tiempos y crea un contraste con Raquel, la hermana de Gabriel, que es exitosa profesionalmente y no quiere tener hijos. 

Me parecía importante ese contraste, retratar a la madre y a la hermana como mujeres libres, determinadas y definidas en su independencia y en lo que hacen.

 

Daniel Danuzi interpreta a Gabriel, quien sostiene gran parte de la película. ¿Cómo fue su trabajo para construir al personaje?

No buscábamos a alguien famoso o con experiencia; me inclinaba más hacia rostros nuevos, porque la edad del personaje lo permitía y porque quería alguien en quien se creyera como padre, con carga emocional y cariño.

Daniel tenía esa esencia: es fuerte, con presencia y voz grave, pero también cariñoso y frágil. Fue su primer protagónico y lo hizo muy bien. La química con Samuel Pérez, quien interpreta a Roque, fue increíble: se hicieron amigos y generaron una intimidad que se siente en la película. Lo mismo ocurrió con Florencia Ríos, Zaide Silvia Gutiérrez y Ana Sofía Gatica; todos lograron una naturalidad muy orgánica.

Hubo un trabajo actoral intenso, con varios ensayos, sobre todo con el niño en situaciones familiares. Para mí era fundamental crear esa sensación de familia, y creo que se logró.

 

Hacia el final de la película muestras la portada de La muerte del padre, de Karl Ove Knausgård; tienes otras referencias a otros territorios de la filosofía y el arte. ¿Había una búsqueda consciente de dialogar con estas otras disciplinas?

Gabriel es escritor y editor de una revista cultural, pero también un novelista frustrado que no logra avanzar con su obra. Vive rodeado de referencias literarias, porque todos sus amigos son escritores o editores. Quería que ese ambiente se sintiera en la película, sin que resultara demasiado intelectual.

Entre las referencias está Mi lucha de Knausgård, que comienza con la muerte del padre, y Carta al padre de Kafka. También leí mucho sobre paternidad: Alejandro Zambra con Literatura infantil, un libro divertido sobre su experiencia como padre, y Julián Fuks, con otra obra sobre paternidad interesante.

El caso de Chantal Akerman fue una influencia directa. Su libro sobre su madre y su película Jeanne Dielman, una obra maestra sobre la intimidad y el núcleo familiar, me inspiraron a observar los pequeños detalles de lo cotidiano. Mi película busca lo mismo: retratar la realidad familiar con detalle, mostrar la vida diaria y la paternidad desde un lugar honesto y cercano.

 

El hijo de su padre (Mexico, 2024). Dirección y guion: Aarón Fernández. Producción: Elsa Reyes, Aarón Fernández Fotografía: Carlos Correa. Edición: Julián Sarmiento, Aarón Fernández. Música original: Camilo Froideval. Diseño de sonido y mezcla: Adán Herrera, Sebastián Zunino. Elenco: Daniel Damuzi, Florencia Ríos, Zaide Silvia Gutiérrez, Ana Sofía Gatica, Antonio de la Vega, Samuel Pérez 

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