‘Mickey’, de Dano García: cinema trans desfachatade
23 de abril, 2026
Por Carlos Ramón Morales
¿Quién es Mis$ Mickey? Imágenes saturadas, pixeleadas, avatares de Second Life, recuadros de Windows que se precipitan en cascada, proponen una personalidad impredecible, que acumula, se expande a sí misma y hace de la reinvención una forma de identidad.
Personalidad del mediático digital, Mis$ Mickey ha logrado rodearse de una comunidad queer desde plataformas como MySpace, YouTube, Instagram o Tik Tok. Y el desborde de su inventiva exige ser retratada en el cine.
En Mickey, Dano García busca a su amigue Mickey entre colores, tacones, maquillajes y avatares. Encuentra la historia de una joven mujer trans de Mazatlán, Sinaloa, que vive su transición de género entre la homofobia y transfobia de su ciudad, de pronto con la angustia de enfrentarse a la violencia, de pronto con la desfachatez de imponerse en cualquier lugar donde se plante.
Transcinema, le llama Dano: Mickey es un documental en constante transición, que acierta, yerra, celebra, descubre formas narrativas o las corrige, se reinventa desde cada descubrimiento que Mickey hace de sí misma. Y el delirio digital que deviene delirio cinematográfico crea un retrato fascinante y emotivo.
Mickey se presenta en el 41 Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Dano García y Mis$ Mickey nos contaron cómo se hace un documental que quiere ser fiesta, chisme, exceso: la novedad de las identidades queer.
¿Cómo se conocen y después cómo deciden que deben hacer un documental juntes?
Mis$ Mickey (MM): Dano y yo somos de Mazatlán. Estudiamos en el ICO, una escuela católica. Empecé a explorar mi expresión de género y me maquillaba los ojos con delineador y me ponía orejitas en la plazuela Machado, y para el director y les maestres era literalmente too much. Dano observaba mis exploraciones públicas, porque yo subía contenido para Photolog. En 2013 Dano me mandó un mensaje, que estudiaba en el CUEC y que le gustaría hacer un corto. Nos vimos, me dio buena vibra y le di el disco duro donde guardaba mis archivos, porque yo me he grabado desde que tengo memoria. A las semanas me dijo: "Quiero hacer tu película." Me invitó a vivir con él e hicimos vida de roommates y una película.
Long story short, así empezó.
¿A ti qué te qué te atrajo de la historia de Mickey para hacer una película?
Dano García (DG): Conocí a Mickey cuando se maquillaba en la escuela y escandalizaba a los sacerdotes. Ella encontró en las redes sociales una manera de canalizar su búsqueda. Esto es bien fuerte: en Sinaloa salen del closet hasta los treinta años, entonces Mickey fue parteaguas para muchas de nosotras. La película fue creándose de manera muy millennial o generación Z. Acompaña diez años de búsqueda de Mickey, pero no una búsqueda lineal, sino que fluye a través de la memoria y los multiformatos. Grabamos con una webcam pero también con una cámara de seguridad que hackeamos; la película te enseña las posibilidades de fluir con todas las herramientas que tienes a la mano.
Lo importante de esta película también es el error, porque nos equivocamos mucho al hacerla, trata del error y la vulnerabilidad, así como de la confianza, el cariño, la ternura, la paciencia, así se construyó Mickey como algo honesto y transparente.
Otras películas queer hablan de sus personajes con una especie de compasión, son identidades que parecen pedir permiso para participar. Mickey es desfachatada y no pide permiso de nada, ella está porque está y como dicen por ahí: la queso.
MM: Pudimos jugar así porque Dano y yo tenemos un idioma similar, al ser les dos de Mazatlán. Tomábamos clamato y tostitos. En estos proyectos a veces hay personas que quieren contar una historia y hacen algo ajeno; en este caso yo hablaba de mi percepción de la vida, lo escribí un diario y después se convirtió en ayuda para el guión. Con Dano compartía muchas ideas, también llegaban muchas amistades LGBT al departamento y comentaban los temas como juego, como hablar en serio pero sin tomarnos en serio la vida.
Me encantó el adjetivo de desfachatado porque muchas personas de Mazatlán así me veían: ir a la iglesia vestida de gatito, maquillada, y ponerme así frente al padre. Dano entendió que yo era desfachatada y quiso transmitirlo en el documental.
Dano le llama formatos transcinema y me parece correcto, es agarrar el formato tradicional del documental y jugar con lo que se tiene a la mano para dar un mensaje conceptual y experimental, como los recuerdos. Mi diario también es desfachatado, no hay recuerdos lineales o cronológicos, pero sí hay un orden desde el subconsciente y eso me pareció bello, esa energía que buscamos libre, divertida y fluida.
Los primeros registros del documental son de 2017 o 2018; hay casi una década de intentar el documental, me pregunto si su concepto habrá cambiado.
DG: Siempre buscamos lo lúdico, el juego, la experimentación. Es una película hecha por personas trans, entonces buscamos contar esta historia a través del humor; desde esta idea de que yo no borro mi pasado, lo reescribo.
Es una película que no se limita a sí misma, no la puedes encasillar. Algunas personas han dicho que parece muchas películas en una y es un poco así, tiene que ver con mi concepción del género, que no es rígido, que tiene que ver más con la fluidez que con algo que te define.
A pesar de lo desfachatado, también es una película de reconciliaciones. Pienso en personajes como el padre o los maestros. Sus testimonios tienen un ánimo de querer entender algo que no entendieron en otro momento. Pareciera que desde ahí se está pavimentando el camino para que las nuevas Mickey tengan un camino más fácil.
MM: Yo estudié nueve años en el ICO y no tuve un paso amigable con la institución. El último día de la prepa le hice una carta al director y le conté de los ataques de LGBTfobia en mi contra. El día que salí de la escuela fui al salón de belleza en la zona dorada, me hice el pelo platinado y regresé a la graduación tarde, vuelta una reina. Y ya no quise saber más de ellos.
Al trabajar en el documental, no imaginaba que los iba a confrontar, pero ahora de forma adulta. Las escenas no muestran lo que estaba sintiendo, pero en ese momento creía que me iba a dar una parálisis facial. Me sentía mal ante personas que me habían violentado. Peor ahora que lo repienso, algo importante del proyecto es mostrar que las adolescencias e infancias trans hemos existido y se nos ha reprimido. El director me dijo que nadie como yo había pasado por la escuela después de mí. Y me pareció triste, porque evidentemente ha habido personas trans ahí, pero no han tenido la fortaleza de salir. Es importante pavimentar el camino para que las próximas generaciones sepan que no están solas, que no han sido las únicas, ni las primeras, ni serán las últimas.
Tienes una fuerte presencia mediática. Has hecho videos, has estado en todas las plataformas, tienes un personaje muy definido. ¿Es diferente hacer un documental, que explora a tu persona o personaje de otra manera?
MM: Cuando empezamos el documental, Dano me propuso que hiciera un diario. Yo había hecho diarios desde chiquita, escribir ha sido una forma de decir lo que no podía decir en pantallas, porque no tenía la valentía de ponerlo en palabras, porque es confrontativo. Después, el documental era como si yo no lo tomara en serio, pero lo tomaba en serio al momento de intimarme, de compartir. Con el diario empecé a vulnerarme como no lo hacía en otros videos, era de adentro hacia afuera; este ejercicio del documental fue de afuera hacia adentro. La diferencia es que el documental es demasiado personal.
Ayer lo platicaba con una amiga: sentía que me estaba aventando al vacío sola. Y con este proyecto me sigo aventando al vacío, pero ahora acompañada. Acompañada de Dano, de mis amistades, de mi mamá, de mi hermana, y ya no me siento sola. La diferencia es que este proyecto es muy íntimo. Y bien no se ve, porque también hay mucho juego, pero hacerlo fue difícil.
¿Qué les parece mostrar Mickey en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara?
DG: Estamos emocionadas de estar en Guadalajara. Será el estreno nacional, porque Mickey viene de un estreno internacional en el SXSW, donde ganamos el premio del público. También estábamos emocionadas porque presentamos en Austin, Texas, en un momento histórico difícil para los derechos humanos de las personas trans, donde somos ilegales simplemente por existir. Ahí hubo una respuesta fuerte. Estamos felices de saber que en Guadalajara hay más películas trans, películas con otra perspectiva, que estamos emocionadas por ver.
Mickey (México, 2025). Dirección: Dano García. Producción ejecutiva: Aurora Sofía Galindo Castro. Producción: Dano García, Indira Cato, Joceline Hernández, Alejandra Guevara Castillo, Christian Giraud. Guion: Dano García, Tonatiuh Israel. Cinefotografía: Diego Tenorio. Edición: Tonatiuh Israel. Sonido: Christian Giraud. Música: Pablo Horn. Elenco: Mis$ Mickey, Dano García, Jesse Sakeri López, Arturo Cundapí Bustamante, Angélica María Bustamante Andrews, Loreto Pozos Trejo, Javier Lizárraga Contreras, David Allegre.