‘Psicópata, el asesino del conejo blanco’, de J. Xavier Velasco: la persecución de las psiques.
Entrevista con el director J. Xavier Velasco y el guionista Fernando Barreda Luna
18 de marzo, 2026
Por Carlos Ramón Morales
Un psicópata siembra el terror en la ciudad y deja pistas que son burlas o retos para la policía. Dos agentes lo persiguen: Nora, que sufre de un trastorno de identidad disociativo, y Eder, quien padece de graves problemas renales. Asesino y cazadores son todos personas rotas, sus merodeos crean laberintos de psiques atormentadas.
Psicópata, el asesino del conejo blanco, segunda película de J. Xavier Velasco, apuesta por el thriller psicológico y sacude las mentes de los espectadores. Con guion de Fernando Barreda Luna (Café Chairel), apoyo de Eficine Producción y un poderoso elenco, que encabezan Adriana Llabrés, Hoze Meléndez y Andrés Almeida, esta película renueva las coordenadas del thriller mexicano, desde una historia y una puesta en escena sórdidas e inquietantes.
Psicópata, el asesino del conejo blanco tendrá su estreno comercial a partir del 19 de marzo. Platicamos con el director Velasco, con el guionista Barreda, sobre esta historia de mentes perturbadas y obsesivas.
Conozco a Fernando por Café Chairel, una película melancólica; ahora lo encuentro escribiendo y produciendo Psicópata, el asesino del Conejo Blanco; llama la atención la diversidad de registros. ¿Cómo surge esta película?
Fernando Barreda Luna (FBL): Inicié mi carrera hace quince años; en 2010 hice mi primera película, que era de terror; después, las siguientes en las que he estado involucrado eran del mismo género. Pero más allá del género en sí, quería encontrar una buena historia, con buenos personajes; después en el camino uno asimila las estructuras, que hay que tener en cuenta para que funcione el producto final.
¿Qué te llamó la atención del guion de Fernando?
J. Xavier Velasco (JXV): Los productores son quienes levantaron mi ópera prima, Cocodrilos. Tenían este proyecto, que Fernando escribió y también produjo. Cuando me invitaron a dirigirlo me identifiqué completamente. En mis cortometrajes había explorado la ciencia ficción, el horror, el thriller, y este guión tenía esta estructura de thriller psicológico, con una fuerte base dramática en la construcción de los personajes.
Entendí la propuesta de Fernando, pues tenía conceptualizada la película durante años. Sabía por dónde tomarla y dije: "Bueno, vamos."
Con Nora y Ariel se difumina el bien y el mal; son dos personajes insertos en una sociedad enferma, que los tiene en el límite de sí mismos. ¿Qué me puedes comentar de ellos?
FBL: Esta película se construye desde los personajes. Quisimos retratar la violencia desde un aspecto psicológico, que la audiencia la juzgue y desde su moralidad pueda discernir. La maldad puede ser un trastorno, una violencia en la infancia no atendida, una tortura, un abandono. Ambos personajes padecen algo similar pero cada uno tuvo un camino distinto y ahora uno persigue al otro.
JXV: Los investigadores que buscan atrapar al criminal también están rotos físicamente o emocionalmente. Los paralelismos hacen diferente a la película: la propuesta va más allá de capturar al asesino del conejo.
¿Había referentes de otras películas o narrativas para construir Psicópata, el asesino del conejo blanco?
FBL: Muchas películas tocan el tema de los asesinos seriales, en su mayoría anglosajonas, pero también existen referencias de todo el mundo. Como cinéfilo, desde la adolescencia he estado viendo películas de este tipo: Seven la vi en el cine, El silencio de los inocentes me marcó. Uno inevitablemente tiene estas influencias. Pero nos alejamos de pensar en replicar, o en hacer una versión mexicana. No me enfoqué en buscar referencias.
JXV: Como fan del género encuentro convenciones que se pueden filtrar, pero nos interesaba más medir al personaje. Había que llevarlo a la tridimensionalidad, hacerlo consistente y que no cayera en la caricatura. No queríamos un villano como foco de la historia; Ariel es una persona que tiene un trastorno tremendo, aunque tampoco puedes justificar la violencia que ejerce. Era mantener un tono realista.
¿Cómo trabajaron con sus actores para conseguir estos personajes?
JXV: Fernando y los productores ensamblaron un reparto sensacional. Cuando llegué al proyecto ya estaban Hoze, Adriana y Andrés. Fue una fortuna, no solo contar con ellos: el resto del reparto es increíble. Tenemos a la icónica Nailea Norvind, o a Gerardo Trejo Luna, entre otros.
Hoze realizó una investigación muy profunda. También Adriana debió entender el trastorno de identidad disociativo, y Andrés hizo lo propio con los padecimientos de una enfermedad de falla renal. Yo sabía que debía aproximarse de manera muy consciente a los trastornos mentales. A partir de eso seguía el trabajo de mesa, solucionar cómo iba a representar en pantalla.
El trabajo en el set fue interesante. Ya había trabajado con Hoze en Cocodrilos y nos entendíamos. Se dieron las condiciones para permitir una suerte de improvisación en los momentos más brutales, siempre con un trabajo con las actrices o actores, que hubiera una comunicación completa para que no hubiera sorpresas desagradables.
Fue algo que me encantó del proceso: darles la libertad de soltarse y de llegar a puntos muy oscuros, que se sentían genuinos.
En otros thrillers mexicanos, nunca deja de haber algún rasgo de farsa, la “tropicalización” del género; Psicópata... es rigurosa para no caer en estos juegos. No sé si eso está desde la escritura del guión o en la puesta en escena, buscar una película tan contenida.
JXV: Parte de la consigna que traía Fernando era no buscar un México con un contexto sociopolítico explícito, sino ficcionar para concentrarnos en la psicología de los personajes. Es difícil hacer cine negro en México, porque la policía no tiene credibilidad. Entonces, no queríamos meternos el pie por ese lado. Era importante que el foco de la historia no se perdiera, y como dices, muchas películas caen en estas representaciones de los policías con sus idiosincrasias; la idea era alejarse de esto, presentar una historia cimentada más en el aspecto psicológico que en un contexto sociopolítico.
Pienso que tu ópera prima, Cocodrilos es más de un cineasta orientado a lo social, y que Psicópata, el asesino del conejo blanco es de un cineasta cinéfilo, que se apropia de lo que más le apasiona del un género, en este caso el cine negro.
JXV: En mis cortometrajes había explorado varios géneros. Cocodrilos es una historia contextualizada en una realidad sociopolítica: aunque está estructurada como un thriller periodístico, tiene una fuerte denuncia sobre la violencia y los asesinatos contra los periodistas; esta otra película va más sobre mi cinefilia, hay diferencias en la reflexión sobre la violencia que hice con Cocodrilos y la que tuve que hacer acá, desde una perspectiva distinta.
Aquí estoy apelando más a la expresión artística, donde la violencia se vuelve un catalizador de las emociones del espectador, de llevarlo a una catarsis.
Quería preguntar sobre Nopal Army Films, encontré que produjeron Cocodrilos y además están Café Chairel y ahora Psicópata... ¿Qué me pueden platicar de esta productora?
FBL: Inició en 2013 como un sello que colocamos en nuestras producciones. Entonces yo vivía en Los Ángeles y quise poner un elemento mexicano, el nopal, y army surgió porque se juntaban esfuerzos de otros mexicanos que trataban de hacer su cine.
A partir de 2017, con mi esposa Jessica Villegas Lattuada, la dimos de alta como empresa y empezamos a producir películas. Llevamos entre ocho o nueve, de diferentes géneros. Somos cineastas independientes y hacemos cine de guerrilla.
Muchas películas que hemos hecho son autorales. Luego, hay otro tipo de proyectos que queremos que llegue a salas comerciales, entonces ya tenemos una intención de mantener un lenguaje que funcione. Esperamos que salgan más proyectos, pero sobre todo que sean verdaderos, que su esencia recaiga en que tenemos argumentos. Más allá de hacer cine por hacerlo, somos cineastas que tenemos mucho que contar.
El asesino del conejo blanco (México, 2026). Director: J. Xavier Velasco. Guionista: Fernando Barreda Luna. Productores: Jessica Villegas Lattuada, Ernesto Martinez Arévalo, Christooher Hool, Fernando Barreda Luna. Compañías productoras: Nopal Army Films, Studio 33. Cinefotografía: Octavio Arauz. Diseño de producción: Santos Moncayo. Diseño de vestuario: Adriana Pérez Solís. Diseño de maquillaje y prostéticos: Connie Calderón y Raúl Muñoz. Sonidista: Daniel Rojo Solis. Diseño sonoro: Zvook. Postproducción: Ei2 Media. Supervisor de post-producción: Víctor Velázquez. Música: OMEWorld. Reparto: Adriana Llabrés, Hoze Meléndez, Andrés Almeida, Gerardo Trejo Luna, Ruth Ramos, Myriam Bravo, Sara Juárez, Andrés Delgado, Horacio Garcia Rojas, Nailea Norvind, Ana Rivero.